*Lluvia y perdón*
Por : R. Colín N.
Aquí, frente a mi, la lluvia cayendo deliciosamente, haciéndome una invitación a reflexionar sobre ella.
Haciendo una analogía ¿que representaría la lluvia (el agua propiamente) en mi psique?
Veo la caída del agua, como recorre el suelo y a su paso hace limpieza. Hace cambios, vuelve al estado original por donde pasa.
Mis pensamientos hacen un simil con el PERDÓN.
No por algo en las religiones, el agua, era y es utilizado para hacer una especie de limpieza interior.
¿A quien le gusta tener su cuerpo o casa sucios?
A nadie.
Así también nuestro interior, nuestra psique (alma), no es bueno este sucia, ya sea por nuestros vicios, pensamientos negativos, emociones destructivas, remordimientos y un sin fin de «asperezas» o «suciedades».
Pero quiero referirme a una de esas «suciedades» en particular que no nos dejan avanzar por falta de una limpieza: nuestros errores o equivocaciones ante la vida, que en realidad no lo son, son experiencias necesarias.
*No hay mejor manera de limpiar tu alma que perdonar*. Perdona a los demás, pero antes perdonarte a ti mism@.
Hacer esta limpieza interior, perdonarse a uno mismo, resulta harto difícil. Aveces no queremos o no sabemos como o creemos no poder perdonarnos por circunstancias muy particulares de cada quien. Pero es de suma importancia para seguir evolucionando emprender el camino de la limpieza interior.
¿Cómo perdonar?
Me niego a mi mismo a cobrarmela. Pues en realidad nadie ni nada me puede dañar. Soy yo quien acepta ser o no ser dañando.
Me niego a mi mismo a reprimirme al atarme a culpas.
Si aceptamos la definición literal de perdón, entonces, perdonarme es negarme a cargar culpas. Asumo la responsabilidad de mis actos no para cargarlos si no para solucionarlos.