Lo más hermoso de sanar tu infancia es que no solo sanas la tuya, sino la de tus hijos y la de los hijos de tus hijos.
La intención de sanar abre puertas que ni te imaginas hasta donde pueden llegar.
La infancia que viviste es una infancia que te hizo ser quien eres hoy y los padres que tuviste no te «tocaron» sino que tu los elegiste.
Honra de donde vienes y podrás llegar a donde quieres llegar.
#namaste